Fuente:
Oleo
El índice de peróxidos superó el límite legal establecido para la categoría "virgen extra" entre los 30 y 40 días de almacenamiento, mientras que también se observó una pérdida significativamente superior de α-tocoferol y compuestos fenólicos respecto a los otros materiales evaluados.Además, el PET favoreció una disminución de los compuestos volátiles responsables de las notas verdes y afrutadas del aceite, al tiempo que aumentó la presencia de aldehídos asociados al defecto sensorial de rancidez.El bag-in-box ofrece la mejor protección frente al oxígeno y la luzEl sistema bag-in-box fue el envase que mejor conservó las propiedades del aceite durante todo el ensayo, seguido de la lata de acero estañado.Según los autores, la menor permeabilidad al oxígeno y la mayor protección frente a la luz permiten ralentizar los procesos oxidativos y preservar durante más tiempo los antioxidantes naturales, el perfil aromático y la calidad sensorial del aceite de oliva virgen extra.No obstante, los investigadores recuerdan que los resultados corresponden al aceite utilizado en el estudio, cuyo elevado contenido inicial en compuestos fenólicos favorecía una buena estabilidad oxidativa, por lo que consideran necesario ampliar las investigaciones a aceites con diferentes perfiles de composición.Como recomendación práctica, el trabajo concluye que, para consumos de entre uno y dos meses tras la apertura, los envases bag-in-box constituyen la opción más adecuada para preservar la calidad del aceite de oliva virgen extra, seguidos por las latas de acero cromado, mientras que los envases de PET ofrecen una menor protección frente al deterioro oxidativo.