Fuente:
Oleo
A su juicio, esta exigencia genera una carga administrativa desproporcionada, especialmente durante la campaña de recolección, cuando los agricultores deben compatibilizar el trabajo en el campo con la elaboración de la documentación necesaria para cada transporte.La organización considera que el sistema resulta poco operativo y sostiene que, en numerosas ocasiones, la documentación exigida llega a ser más voluminosa que la propia mercancía transportada.Proponen reforzar los controles en los centros de recepciónComo alternativa, La Unión Extremadura defiende que la prevención de los robos debe centrarse en los puntos donde se comercializa la producción, reforzando la vigilancia en los puestos de recogida y recepción de aceitunas y uvas.En este sentido, argumenta que resulta más eficiente concentrar los controles en un número limitado de centros de recepción que imponer obligaciones documentales a miles de desplazamientos realizados por los productores durante la campaña.Asimismo, señala que en muchas cooperativas, donde únicamente se recepciona producción procedente de sus propios socios, el riesgo de entrada de mercancía de origen ilícito es reducido, por lo que considera necesario adaptar las medidas de control a la realidad de cada instalación.La organización cuestiona el alcance de la normativaLa organización también plantea dudas sobre el ámbito de aplicación del decreto, al considerar que, si el sistema de trazabilidad es realmente eficaz para combatir los robos, debería extenderse a otros productos agrícolas y no limitarse exclusivamente a la uva y la aceituna.Por ello, reclama a la Consejería de Agricultura que cumpla el compromiso adquirido de reducir las cargas administrativas, proceda a la derogación del Decreto 71/2025 y, en colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, implante un sistema de vigilancia reforzada en los centros de recepción como principal herramienta para combatir la sustracción de productos agrícolas.