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Oleo
Aunque la inversión en I+D ha aumentado en los últimos años, continúa siendo un 30 % inferior, en relación con el VAB del sector, respecto a la media europea.El informe también señala otros retos estructurales, como el envejecimiento de la población agraria, la falta de relevo generacional, el reducido tamaño de muchas explotaciones y empresas, la escasa incorporación de mujeres a determinadas actividades productivas y la necesidad de acelerar la digitalización.A estos desafíos se suman las tensiones geopolíticas, el impacto del cambio climático y el incremento de los costes energéticos y de los fertilizantes, factores que continúan condicionando la competitividad de toda la cadena de valor agroalimentaria.Un sector estratégico para la economía españolaDurante la presentación del informe, el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, destacó que las cifras reflejan "la fortaleza real" del sector, aunque recordó que la mejora de la productividad, el impulso a la innovación y el relevo generacional seguirán siendo determinantes para consolidar su crecimiento en los próximos años.En la clausura de la jornada, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, incidió en que la solidez de los indicadores económicos no debe conducir a la autocomplacencia y defendió acelerar la incorporación de tecnologías como la agricultura de precisión, la digitalización, el regadío eficiente y las nuevas técnicas genómicas para afrontar los desafíos del sector.