Generalitat e IVIA impulsan un estudio para avalar el uso agrícola del alperujo fresco y reducir costes en las almazaras

Fuente: Oleo
En un año medio de producción, estas instalaciones procesan entre 100.000 y 120.000 toneladas de aceituna, generando un volumen equivalente de alperujo, cuya gestión supone un coste relevante para las entidades productoras.En este contexto, la Conselleria y el IVIA trabajan en el desarrollo de una base técnica que permita sustentar ante el Ministerio una propuesta de modificación normativa adaptada a la realidad productiva del territorio y orientada a facilitar prácticas de economía circular en el sector oleícola.El alperujo como recurso agronómico y no como residuoEl alperujo, procedente de sistemas de extracción de aceite de oliva de dos fases, es una pasta húmeda compuesta por restos de pulpa, piel, hueso y agua de la aceituna tras la separación del aceite.Fernández Pardo ha defendido la necesidad de revalorizar este subproducto desde una perspectiva agronómica, al señalar que “el alperujo no debe verse únicamente como un residuo, sino como un recurso con valor agronómico que puede volver al suelo del que procede, siempre con garantías técnicas y ambientales”.Garantías científicas y control de riesgos agronómicosEl desarrollo del estudio incorpora el análisis de posibles riesgos asociados a la aplicación directa del alperujo fresco, con especial atención a la fitotoxicidad, la protección de suelos y recursos hídricos, así como la definición de protocolos de uso adecuados.El director general ha insistido en que el trabajo conjunto con el IVIA responde a una estrategia de base científica: “No se trata de improvisar, sino de disponer de datos sólidos que permitan plantear al Ministerio una regulación más adaptada a la realidad del olivar valenciano”.Reducción de costes y sostenibilidad del modelo productivoLa iniciativa se orienta también a reducir los costes de gestión que actualmente soportan muchas almazaras, especialmente las de menor tamaño, que deben asumir procesos de retirada, tratamiento o compostaje del alperujo.Según ha explicado Fernández Pardo, la futura posible aplicación regulada del alperujo fresco en campo permitiría “reducir costes, aprovechar recursos propios y reforzar la sostenibilidad de las explotaciones agrícolas, alineando el modelo con los principios de la economía circular”.