Fuente:
Oleo
Esta fue una de las principales conclusiones de la jornada "La Agricultura y la Alimentación en el Horizonte 2040", organizada por el Instituto de la Ingeniería de España (IIE), la Fundación Foro Agrario y la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos (ANIA).Durante el encuentro, representantes de la industria, la distribución, la ingeniería y el ámbito académico coincidieron en que el sector agroalimentario deberá acelerar su transformación tecnológica para responder al crecimiento de la demanda mundial de alimentos, que requerirá aumentar la producción en torno a un 30 % antes de 2080.Digitalización, inteligencia artificial y nuevas técnicas genómicasLos expertos señalaron que la agricultura del futuro estará marcada por la expansión de la agricultura 4.0, la automatización de procesos, el uso intensivo de inteligencia artificial y herramientas de análisis de datos, así como por el desarrollo de nuevas técnicas genómicas y biotecnológicas orientadas a mejorar la productividad y la resiliencia de los cultivos.La eficiencia hídrica, la agricultura regenerativa y la optimización de recursos también se identificaron como ejes estratégicos para avanzar hacia modelos de producción más sostenibles y eficientes.La sostenibilidad deberá compatibilizarse con la rentabilidad empresarialUno de los principales mensajes de la jornada fue la necesidad de evitar escenarios de hiperregulación que puedan limitar la competitividad, la capacidad de innovación y el crecimiento empresarial del sector agroalimentario.Los participantes advirtieron de que el incremento de costes, la volatilidad de los mercados internacionales, las dificultades para incorporar relevo generacional y mano de obra cualificada, así como la creciente presión normativa, están condicionando la evolución de toda la cadena de valor.En este contexto, los ponentes defendieron una visión integral de la sostenibilidad que combine los objetivos medioambientales con la viabilidad económica y social de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas industrias agroalimentarias.Asimismo, se destacó la importancia de reforzar la dimensión empresarial, avanzar en internacionalización y promover fórmulas de colaboración e integración vertical que permitan ganar eficiencia, capacidad de adaptación y resiliencia.La distribución alimentaria evolucionará hacia modelos híbridos y personalizadosLa jornada concluyó con una mesa redonda centrada en el futuro de las cadenas alimentarias y la evolución de la distribución comercial.Los participantes coincidieron en que el consumidor tendrá un papel determinante en la transformación del sector, impulsando modelos de distribución más digitales, personalizados y orientados a la conveniencia y la sostenibilidad.Entre las principales tendencias identificadas destacaron el crecimiento simultáneo de los formatos premium y discount, el auge de los productos locales y sostenibles, el avance de la alimentación de conveniencia y la integración de nuevas experiencias de compra y consumo.También se puso de relieve el desarrollo de modelos híbridos como los “mercaurantes”, que integran supermercado y restauración, así como el uso creciente de datos y herramientas digitales para personalizar la relación con el consumidor y optimizar la experiencia de compra.Por último, los expertos insistieron en la necesidad de reforzar la colaboración entre todos los eslabones de la cadena alimentaria para construir un sistema más innovador, competitivo y sostenible, preparado para responder a los desafíos económicos, tecnológicos y medioambientales de las próximas décadas.La jornada reunió a representantes y expertos de FIAB, AECOC, ASEDAS, Grupotec, Tragsatec, San Telmo Business School, Fundación Grupo Cajamar, Thoffood, la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos (ANIA), Fundación Foro Agrario y el Instituto de la Ingeniería de España (IIE).