El olivar andaluz encuentra en el biogás una nueva vía para generar valor añadido y energía renovable

Fuente: Oleo
Las plantas de biogás y biometano contribuyen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, incrementar la producción de energía renovable, disminuir la dependencia de combustibles fósiles y mejorar el aprovechamiento de la materia orgánica, objetivos alineados con las políticas europeas de transición energética, descarbonización y bioeconomía.La organización recuerda, además, que este tipo de instalaciones están sometidas a una estricta normativa ambiental europea, estatal y autonómica, así como a los correspondientes procedimientos de autorización, seguimiento y control.Instalaciones seguras y procesos plenamente controladosCon el objetivo de despejar posibles dudas sobre este tipo de proyectos, la federación destaca que las plantas de última generación incorporan sistemas cerrados, monitorizados y completamente trazables que garantizan la seguridad ambiental, la eficiencia del proceso y la correcta gestión de las materias primas empleadas.Asimismo, pone el foco en el valor agronómico del digestato, el material obtenido tras la digestión anaerobia, que puede utilizarse como fertilizante orgánico para devolver nutrientes al suelo, mejorar su fertilidad y reducir la dependencia de fertilizantes minerales.Este modelo permite cerrar el ciclo productivo dentro del propio territorio, ya que los subproductos agrícolas se transforman en energía y fertilización orgánica, generando un beneficio directo para el sector productor.Una oportunidad para generar empleo e impulsar la bioeconomía ruralCooperativas Agro-alimentarias de Andalucía considera que el desarrollo ordenado del biogás y el biometano puede convertirse en un importante motor de inversión, empleo y actividad económica en las zonas rurales, favoreciendo la fijación de población y el desarrollo de nuevas iniciativas vinculadas a la bioeconomía.En este sentido, la organización sostiene que Andalucía reúne todos los elementos necesarios para liderar este proceso gracias a su capacidad productiva, la disponibilidad de materia prima, el conocimiento técnico acumulado y la fortaleza de su tejido cooperativo.La federación concluye que la comunidad autónoma no puede quedar al margen de una oportunidad que ya está consolidándose en otros países europeos y defiende el impulso a estos proyectos como una nueva vía para generar valor añadido, reforzar la sostenibilidad del sector agrario y mejorar la rentabilidad del campo andaluz.