“Von der Layen, dimisión”

Fuente: Agronews Castilla y León
Lugar: dimisión
Si no fuera porque voy al José Zorrilla a ver las actuaciones del Real Valladolid cada domingo, me atrevería a decir que lo acontecido hoy, 21 de enero de 2026, en la sede de Estrasburgo del Parlamento Europeo, seria uno de los mayores ridículos que recuerdo en los últimos años.
La cara de la presidenta de la Cámara al comprobar los resultados de la votación explica lo inexplicable de una situación de la que la única culpable es la señora Von der Layen que ha demostrado, una vez más, que a la clase de primero de política en la que se explica que no “vendas algo” si no lo tienes atado y bien atado, simplemente no acudió al estar ocupada montando a su poni, ahora muerto por el ataque de un lobo, en su castillo de “ensueño”.
Si ya eran ridículas esas fotos con todos los presidentes de Mercosur abrazados, manos arriba, como si estuviesen celebrando cualquier victoria futbolera, que decir ahora de las mismas cuando esa alegría ha durado apenas cinco días.

¿Qué necesidad había de correr a hacerse la foto “para la historia”? Todo el mundo sabía que había esta reunión del Parlamento Europeo y lo que se iba a votar en el mismo. ¿No hubiese sido más sencillo haber esperado a este fin de semana para hacerse la citada instantánea? ¿Tanta prisa tiene la industria del automóvil, la química o la farmacéutica de Alemania de comenzar a vender sin aranceles en Mercosur?.
Desde luego, Von der Leyen ha demostrado una muy escasa cintura política, que desde luego sólo debe tener una salida: la dimisión. Si ya sé que soy un iluso, pero, hombre, sólo por dignidad y respeto a si misma, creo que sería la única posición honrosa.
Ahora se abre un periodo de incertidumbre a la espera de lo que pueda pasar. Algunos creen que la Comisión puede sacar adelante el acuerdo, aunque sea de forma provisional, aprovechando no se que resquicio legal; otros, estiman que el Tribunal Superior de Justicia de la UE puede llegar a tardar dos años en dar su resolución con lo que hay un periodo de pausa para tratar de mejorar las condiciones del mismo, al menos para el campo.
El otro día decía el Ministro Planas, otro de los que ha triunfado también, que este era / es un acuerdo “estratégico” para la Unión Europea, y estoy de acuerdo con él, ya que la industria de los coches, de los químicos o las farmacéuticas van a poder vender a Mercosur sin tener que hacer frente a aranceles que superan los 4.000 millones de euros. Otro tema muy distinto es que sea bueno para el campo europeo.

Primero, los agricultores y ganaderos de la EU  van a tener que hacer frente a una competencia desleal ya que allí las condiciones de producciones, en todos los aspectos: sociales, medio ambientales, de seguridad alimentaria, de bienestar animal … que nada tienen que ver con las de aquí.
Luego, se quiere vender, que este acuerdo, es la apertura de un mercado de más de 250 millones de personas que van a poder adquirir los productos agroalimentarios de la UE. Sin embargo, creo que aquí se olvidan, nuestros sesudos políticos, de que el poder adquisitivo de los habitantes de Mercosur esta muy lejos del de los 400 millones de ciudadanos de la Unión Europea.
Von der Layen, dimisión
Se nos habla del vino como uno de los productos beneficiados. En fin, no voy a discutir este asunto con gente que tiene todos los números en la cabeza, pero no sé qué capacidad tendrán en Mercosur de comprar vinos de Castilla y Leon a cerca de 9 euros por litro que es el valor medio de las exportaciones en 2025.
Algo similar se puede decir del aceite de oliva. El consumo en estos países no llega al litro por habitante y año.
Ya lo de hablar de venderles cereales, leche, azúcar, carne de vacuno, de porcino o de ave … es como aquello que se decía de “llevar hierro a Bilbao”. Lo mismo.
En fin, señora Von der Leyen, dimita y retírese a su castillo de ensueño en Alemania, pero eso si, cuidado con los lobos.