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Oleo
El proyecto combinará el empleo de fotobiorreactores con microalgas y sistemas de ecolagunas para reducir la carga contaminante del agua, favorecer la recuperación de nutrientes y obtener un recurso apto para nuevos usos agrícolas.Además de regenerar agua, estas tecnologías permitirán valorizar los subproductos obtenidos durante el proceso, reforzando el concepto de bioeconomía circular y reduciendo la huella ambiental de la industria de la aceituna de mesa.Un consorcio que reúne ciencia, tecnología e industriaEl proyecto está integrado por un consorcio multidisciplinar formado por Fundación Ayesa, CTAEX, Dcoop, el Instituto de Bioquímica Vegetal y Fotosíntesis (IBVF-CSIC) y G2G Algae Solutions, entidades que aportan capacidades complementarias para acelerar la transferencia tecnológica al sector agroalimentario.Cada uno de los socios desempeñará un papel específico durante el desarrollo del proyecto.Fundación Ayesa coordina la iniciativa y la gestión técnica del proyecto, facilitando la integración de las distintas líneas de investigación y garantizando la transferencia de resultados.CTAEX liderará la caracterización de las aguas residuales, el seguimiento analítico y la validación de los procesos de tratamiento, evaluando su eficacia desde el punto de vista ambiental y agronómico.El Instituto de Bioquímica Vegetal y Fotosíntesis (IBVF-CSIC) aportará el conocimiento científico necesario para seleccionar y optimizar las microalgas más adecuadas para los procesos de depuración y valorización de los efluentes.G2G Algae Solutions será responsable del desarrollo tecnológico de los sistemas de cultivo de microalgas y de la optimización de los fotobiorreactores que permitirán escalar la tecnología.Dcoop validará la tecnología en condiciones reales de producciónComo representante del sector productor de aceituna de mesa, Dcoop desempeñará un papel decisivo para trasladar la investigación al entorno industrial.El grupo llevará a cabo la caracterización de las aguas generadas en sus procesos productivos, instalará y operará un sistema piloto formado por un fotobiorreactor y una ecolaguna para el tratamiento de los efluentes y evaluará el comportamiento agronómico del agua regenerada mediante ensayos experimentales en cultivo.Esta validación permitirá comprobar la viabilidad técnica, económica y ambiental de la solución en condiciones reales de producción, un paso imprescindible para facilitar su futura implantación en la industria.Precisamente, los primeros trabajos ya han comenzado en las instalaciones de Dcoop en Monturque (Córdoba), donde el equipo técnico ha realizado la primera campaña de muestreo de aguas, cuyos resultados servirán como base para el diseño y dimensionamiento de las tecnologías que se desarrollarán durante el proyecto.Innovación para una industria más resilienteGREENDROP cuenta con una ayuda de 585.814,03 euros, cofinanciada al 80% por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), en el marco del Plan Estratégico de la Política Agraria Común (PAC).Con esta iniciativa, el consorcio pretende generar soluciones transferibles al conjunto de la industria agroalimentaria, demostrando que la regeneración del agua puede convertirse en una herramienta estratégica para mejorar la sostenibilidad, la competitividad y la resiliencia del sector frente a la creciente presión sobre los recursos hídricos.