Fecha de publicación:
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Fuente:
Revista Mercados
Lugar:
Actualidad - Fruit Attraction
La creciente carga regulatoria que afronta el sector hortofrutícola ha puesto de manifiesto la necesidad de contar con profesionales que sepan traducir la normativa en decisiones que garanticen el crecimiento de las empresas. Es ahí donde se enmarca el trabajo Sinergis Gestión Integrada, una consultora especializada en las compañías de fertilizantes, donde la evolución a una producción más ecológica ha intensificado la exigencia normativa.
En un mercado cada vez más regulado, donde las empresas han comprendido el valor añadido que supone disponer de un certificado ecológico, el acompañamiento especializado es clave. Para una compañía productora de fertilizantes, “no se trata de contar simplemente con un sello”, explica Ana Virosta, “sino de demostrar que el producto cumple con los criterios de la producción ecológica”.
Sinergis acompaña a las empresas desde el diagnóstico inicial del producto, revisando “qué requisitos son aplicables”, hasta después de conseguir la certificación, “con el seguimiento de las actualizaciones normativas, cambios de formulación o modificaciones el etiquetado”. Durante el proceso, la consultora presta apoyo en la ordenación de la documentación técnica necesaria y en la relación con la entidad certificadora, “ayudando a responder requerimientos, aclarar dudas técnicas o resolver posibles no conformidades”.
Errores comunes
La experiencia de Sinergis les ha permitido identificar algunos errores comunes. Uno de ellos, “pensar que un producto es certificable simplemente porque sus materias primas son de origen natural”. Aunque esta valoración general no es suficiente, “es necesario analizar la composición, el origen de cada componente, la documentación disponible y el encaje dentro de los requisitos aplicables”.
A este fallo se suman los problemas de etiquetado o comunicación comercial. También la ausencia de documentación suficiente por parte de proveedores. La falta de información puede ralentizar el procedimiento. La solución, “realizar una revisión previa antes de iniciar el trámite de certificación”, con el objetivo de detectar riesgos, corregir documentación y evitar contratiempos en fases posteriores.
La evolución normativa
Desde la empresa prevén que la exigencia documental se intensifique en los próximos años. “El mercado demanda productos eficaces, seguros y sostenibles, pero también correctamente justificados desde el punto de vista normativo”, explica Ana. En un contexto en el que “la economía circular, el uso de subproductos, los bioestimulantes y las nuevas soluciones agronómicas van a seguir ganando protagonismo”, las empresas deberán reforzar sus esfuerzos para demostrar el encaje normativo, la seguridad y la coherencia de las declaraciones realizadas sobre sus productos.
Por ello, la transparencia será cada vez más valorada, con especial atención “al origen de los componentes y a la comunicación”. Sinergis Gestión Integrada considera que las empresas que integren el cumplimiento normativo desde el desarrollo productivo estarán mejor posicionadas. En este escenario, el objetivo de la empresa, explica Ana Virosta, es “ayudar a que la innovación llegue al mercado con garantías”, no entendiendo la normativa como “una barrera, sino como una herramienta para aportar confianza y profesionalizar aún más el sector”.
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