Fuente:
Revista Mercados
Lugar:
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UN TERRITORIO CON CONDICIONES PRODUCTIVAS ÚNICAS
El Val Venosta es una de las principales regiones productoras de manzanas de Europa, caracterizada por unas condiciones naturales y climáticas únicas y excepcionales: más de 300 días de sol al año, precipitaciones moderadas, fuertes variaciones térmicas y altitudes comprendidas entre los 500 y los 1.100 metros.
Estos factores permiten una maduración lenta y uniforme de los frutos, garantizando altos estándares de calidad en términos de consistencia, color y aroma, elementos fundamentales para el mercado.
LA CALIDAD COMO RESULTADO DEL ORIGEN
En el Paraíso de las Manzanas, la calidad nace del origen. Las condiciones naturales del valle permiten obtener manzanas caracterizadas por su crujiente textura, frescura e intensidad de sabor.
Estos elementos hacen que la manzana Val Venosta sea especialmente fiable para el comercio, tanto en términos de volumen en los lineales como de uniformidad en la calidad a lo largo de toda la temporada comercial.
El origen “Paradiso delle Mele” es el resultado del trabajo diario de cientos de productores especializados, que operan en un contexto estructurado y organizado. La experiencia adquirida a lo largo del tiempo, junto con un profundo conocimiento del territorio, permite una gestión cuidadosa de los huertos y una selección minuciosa de los frutos, con el objetivo de aprovechar al máximo el potencial del origen.
CALIDAD CERTIFICADA Y VALORIZACIÓN DEL ORIGEN
Las manzanas Val Venosta están respaldadas por la Indicación Geográfica Protegida (IGP), que certifica su origen y su vínculo indisoluble con el territorio.
La marca Val Venosta es sinónimo de fiabilidad, reconocimiento y posicionamiento premium, lo que ayuda al comercio a diferenciarse en los lineales y a comunicar su valor al consumidor final.
GESTIÓN FAMILIAR Y PASIÓN COMO VALOR COMPETITIVO
La pasión de los productores es un elemento distintivo que se refleja directamente en la calidad de las manzanas Val Venosta. La mayoría de las empresas son familiares, con unas 1.500 familias de fruticultores que cuidan sus manzanos con dedicación diaria y competencias consolidadas a lo largo del tiempo. Este fuerte vínculo con el territorio y la tradición agrícola local se traduce en un control puntual de cada fase de la producción, desde la gestión cuidadosa de los huertos hasta las prácticas sostenibles compartidas, lo que garantiza la uniformidad de la calidad, la trazabilidad y la continuidad del suministro.
El Paraíso de las Manzanas Val Venosta es un lugar auténtico, donde la naturaleza, la altitud y la experiencia en la producción se unen para crear manzanas de calidad superior. Un socio de confianza para el comercio, capaz de ofrecer productos de alta calidad, con origen garantizado y un posicionamiento coherente con las necesidades de los mercados modernos.
La entrada El paraíso de las manzanas Val Venosta, modelo de excelencia productiva y territorial se publicó primero en Revista Mercados.