El roscón de Reyes encarece la tradición y acentúa las diferencias entre la gran distribución y el obrador

Fuente: Finalcialfood
Lugar: Alimentación
El roscón de Reyes, uno de los productos más emblemáticos del final de la campaña navideña en España, se ha visto claramente afectado por la inflación. En la antesala del Día de Reyes de 2026, este dulce tradicional llega a los hogares con incrementos de precio desiguales según la cadena de distribución, con subidas que en algunos casos superan ampliamente la media del conjunto de los alimentos.
Según un estudio realizado por la compañía española FITstore entre las principales enseñas de la gran distribución, el encarecimiento del roscón ha sido significativo respecto al año anterior. Carrefour lidera las subidas con un incremento del 33%, seguido de Eroski, con un 27%. Mercadona registra un aumento del 9,5%, mientras que El Corte Inglés presenta la evolución más contenida, con una subida del 4,7%. El análisis concluye que el roscón de Reyes alcanza este año sus precios más elevados.
Desde FITstore señalan que el carácter estacional del producto influye de forma directa en la percepción del consumidor. “El roscón es un producto que se consume una vez al año y eso dificulta la comparación de precios”, explica Luis Cañada, CEO de la compañía. “El consumidor no tiene una referencia clara del coste del año anterior y esa falta de memoria facilita que determinadas subidas pasen más desapercibidas”. En este contexto, añade, el roscón no se percibe como un capricho puntual, sino como una tradición arraigada que suele mantenerse dentro del presupuesto familiar, incluso en un entorno de encarecimiento generalizado de la cesta de la compra.
Más allá del precio, el estudio también pone el foco en las diferencias de composición y proceso entre los roscones de supermercado y los elaborados en obradores artesanos. Según FITstore, muchos productos de gran distribución mantienen una apariencia similar a la de años anteriores, pero recurren a formulaciones cada vez más industrializadas, con mayor presencia de azúcares refinados, grasas de menor calidad y aditivos. “No compiten en las mismas condiciones”, señala Cañada. “En el supermercado prima la estandarización, la durabilidad y la logística; en el obrador, el tiempo, las fermentaciones largas y la elaboración manual”.
En contraste, los roscones artesanales elaborados en obradores locales presentan precios absolutos más elevados, aunque no siempre peores en términos de relación calidad-precio. Elaborados con mantequilla, huevos frescos y rellenos sin estabilizantes, y sometidos a procesos más largos, estos productos pueden resultar más competitivos cuando se analiza el precio por kilo y la composición real del producto.
Las causas del encarecimiento son diversas y responden tanto al aumento de los costes energéticos como al encarecimiento de materias primas clave —harina, huevos o lácteos— y a los mayores gastos logísticos. Sin embargo, desde FITstore advierten de que la estacionalidad del roscón también juega un papel determinante. La certeza de una demanda concentrada en un periodo muy concreto reduce la elasticidad del precio y, en algunos casos, permite aplicar subidas más agresivas.
Ante este escenario, los expertos recomiendan al consumidor prestar atención no solo al precio final, sino también al precio por kilo, a la lista de ingredientes y a la procedencia del producto, valorando alternativas artesanales que pueden ofrecer una propuesta más equilibrada desde el punto de vista nutricional y de proceso.
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