Fuente:
Finalcialfood
Lugar:
Alimentación
El 1 de enero de 2026 se han cumplido 40 años desde la adhesión de España a la Unión Europea, un hito que ha marcado de forma decisiva la evolución del sector hortofrutícola. En estas cuatro décadas, el comercio exterior de frutas y hortalizas ha experimentado un crecimiento sostenido, especialmente en el ámbito de la exportación, que ha pasado de 4,9 millones de toneladas en 1986 a 13,5 millones de toneladas en 2024, consolidando a España como uno de los principales proveedores del mercado comunitario.
España firmó el Tratado de Adhesión a la entonces Comunidad Económica Europea el 12 de junio de 1985, materializándose la integración el 1 de enero de 1986. En aquel momento, la exportación española de frutas y hortalizas frescas —capítulos 07 y 08— alcanzaba los 4,9 millones de toneladas, con un valor de 1.764 millones de euros. Aunque la evolución inicial de las exportaciones fue positiva, el Tratado de Adhesión impuso medidas arancelarias de protección del mercado comunitario que afectaron de forma significativa al sector hortofrutícola español.
Durante los cuatro primeros años de transición se aplicó el sistema de “verificación de convergencia”, que mantenía condiciones estrictas para las exportaciones, incluido el pago de derechos arancelarios. Este proceso de desarme arancelario fue progresivo y no concluyó hasta la entrada en vigor del mercado único en 1993, cuando desaparecieron las barreras comerciales y los controles físicos en las aduanas interiores de la UE. Fue a partir de ese momento cuando la exportación española experimentó un crecimiento más intenso y continuado.
En este contexto se constituyó FEPEX en 1987, impulsada por cinco asociaciones del sector del tomate de exportación, con el objetivo de reducir el impacto de las medidas arancelarias impuestas en el Tratado de Adhesión. La puesta en marcha del mercado único amplió el ámbito de comercialización y abrió un largo periodo de expansión para el sector.
Los datos reflejan claramente esta tendencia. En 1993, la exportación de frutas y hortalizas frescas se situó en 6,1 millones de toneladas, aumentando a 6,7 millones en 1994 (+10%) y a 7,1 millones en 1995 (+5%). Desde entonces, los incrementos se mantuvieron en el tiempo hasta alcanzar, en la última década, un escenario de estabilización. Entre 2015 y 2024, los volúmenes exportados han mostrado ligeras oscilaciones, pasando de 13,6 millones de toneladas en 2015 a 13,5 millones en 2024. Para 2025, aún sin datos completos, se prevé un descenso del volumen exportado.
La evolución de las importaciones ha sido igualmente significativa. En 1986, España importaba 545.920 toneladas de frutas y hortalizas, cifra que se ha elevado hasta los 5,4 millones de toneladas en 2024. En los primeros años, las hortalizas concentraban la mayor parte de las compras exteriores, tendencia que se mantuvo hasta comienzos de los años 2000. A partir de entonces, las importaciones de frutas comenzaron a crecer con mayor intensidad, hasta igualarse con las de hortalizas en la última década.
En 2024, las importaciones hortofrutícolas alcanzaron los 5,4 millones de toneladas, de las que 2,9 millones correspondieron a hortalizas y 2,4 millones a frutas, según los datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales procesados por FEPEX. Estas cifras reflejan un mercado maduro, abierto y plenamente integrado en el comercio europeo, resultado directo de cuatro décadas de pertenencia de España a la UE.
La entrada Cuarenta años de integración europea impulsan la transformación del comercio hortofrutícola español se publicó primero en Financial Food.