Rehenes de guerra

Fuente: Cooperativas Extremadura
Sin fertilizantes y sin energía asequible, Extremadura no puede trabajar. Así de simple. Cada subida reduce unos márgenes ya ajustados, tensiona la cadena de valor y obliga a tomar decisiones difíciles. Y eso acaba trasladándose al consumidor final. Es un efecto dominó que ya vimos con la guerra de Ucrania y que vuelve a repetirse.