Los Centros Tecnológicos ITI, Inescop e ITE se unen para facilitar la implantación del pasaporte digital de producto en la industria

Fuente: FEDIT
Lugar: Centros tecnologicos
Los Centros Tecnológicos ITI, Inescop e ITE forman parte del proyecto TRACA, que trabaja en una solución multisectorial para mejorar la trazabilidad, la sostenibilidad y la adaptación a la futura normativa europea del Pasaporte Digital de Producto (PDP), que será obligatorio en determinados sectores a partir de 2027. 
Por otro lado, ITI ha lanzado una iniciativa que impulsará la compartición de datos sin perder el control. Además, el Centro Tecnológico valenciano especializado en TIC ha firmado un acuerdo con Valencia Game City para impulsar la experimentación tecnológica y la innovación en el ámbito del videojuego.
Un reto industrial y normativo: gestionar el dato a lo largo de toda la cadena de valor
La transición hacia una economía más sostenible y transparente en Europa pasa, entre otros aspectos, por una mejor gestión de la información de los productos a lo largo de todo su ciclo de vida. En este contexto, el desarrollo del Pasaporte Digital de Producto (PDP) se posiciona como una herramienta clave que, a partir de 2027, será obligatoria en determinados sectores industriales en el marco del Reglamento de Ecodiseño de Productos Sostenibles aprobado por la Comisión Europea. 
Para dar respuesta a esta necesidad, ITI, Centro Tecnológico especializado en TIC, trabaja junto a Inescop, Centro Tecnológico del Calzado, e ITE, Instituto Tecnológico de la Energía, en el proyecto TRACA, una iniciativa orientada al diseño y desarrollo de una solución tecnológica que permita gestionar este pasaporte digital de forma eficiente, segura y adaptable a distintos sectores industriales.
El proyecto, financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE+i) y la Unión Europea, con número de expediente IMDEEA 2025/95, cuenta además con la participación de empresas como GESTAMP, Tyris AI, Endurance Motive, HESStec, Pikolinos, Inyectados Peke’s y Panter, que colaboran en la validación de los resultados en entornos reales.
La futura obligatoriedad del Pasaporte Digital de Producto supone un cambio significativo para la industria, que deberá ser capaz de registrar, gestionar y compartir información detallada sobre sus productos: desde el origen de las materias primas hasta su reciclaje o reutilización.
Este nuevo escenario plantea importantes desafíos técnicos, especialmente en aspectos como la trazabilidad, la seguridad y la confidencialidad de los datos. Además, cada sector contará con requisitos específicos, lo que dificulta la adopción de soluciones aisladas o no escalables.
“En este escenario, hemos concebido TRACA para cubrir una necesidad clara del tejido industrial: disponer de una solución tecnológica común, flexible y preparada para adaptarse a distintos sectores, facilitando el cumplimiento normativo y reduciendo la complejidad de implantación”, ha asegurado Javier Fernández-Bravo Peñuela, investigador principal del proyecto por parte de ITI. 
El principal objetivo del proyecto es evolucionar el concepto de Pasaporte Digital de Producto hacia una solución realista y aplicable en entornos industriales, comenzando por dos sectores estratégicos: el calzado y las baterías.
“Para ello, en ITI hemos diseñado y construido una arquitectura de datos flexible que permite gestionar la información del producto de forma segura y auditable, apoyándonos en tecnologías como credenciales verificables y blockchain. Esta aproximación facilita que los propios usuarios, desde los fabricantes hasta los consumidores finales, mantengan el control de sus datos, garantizando su integridad y privacidad”, han explicado desde ITI. 

Además, el proyecto contempla el desarrollo de herramientas complementarias que faciliten la integración del PDP en los procesos industriales, así como la definición de modelos de datos alineados con la normativa europea y adaptados a la realidad y la cadena de valor de cada sector. “Desde Inescop estamos trabajando para que el Pasaporte Digital de Producto sea una oportunidad comercial para las empresas fabricantes de calzado, por tratarse de un documento verificable sobre el origen, procedencia, trazabilidad y posibilidades de recuperación de materiales postconsumo en una sociedad cada día más concienciada con la sostenibilidad en sus hábitos de compra”, ha comentado Adrián Amat, responsable del proyecto en Inescop. 
Todo ello con un objetivo claro: implementar una solución troncal que pueda extenderse a múltiples industrias, evitando la fragmentación tecnológica y acelerando la adopción del pasaporte digital de producto en el mercado.
En su recta final, el prototipo desarrollado en el proyecto se está implantando y validando junto a las empresas colaboradoras en dos de los sectores en los que el PDP es obligatorio a partir de 2027: el del calzado y el de las baterías.
“Trabajamos de la mano con empresas para conocer la realidad práctica de la industria y que las soluciones tecnológicas planteadas sean accesibles, cubran las necesidades reales del sector del calzado y tengan una fácil implementación en sus cadenas de producción”, han señalado desde Inescop.
En cuanto al sector de las baterías, Cristina Herrero, investigadora principal de TRACA en ITE, ha señalado que “el desarrollo del pasaporte digital de baterías en el proyecto evidencia el potencial de la digitalización para transformar la gestión energética y avanzar hacia modelos más sostenibles. La integración de datos técnicos estandarizados y verificables permite optimizar procesos clave, como el mantenimiento, la reutilización y el reciclaje, favoreciendo la implantación de estrategias circulares alineadas con las exigencias europeas. Desde ITE impulsamos soluciones tecnológicas que aportan transparencia y rigor, y que facilitan a la industria anticiparse a los nuevos requisitos mientras refuerzan su competitividad”.
Implementación de las herramientas y pruebas en entornos reales
En un contexto marcado por la digitalización acelerada, con la inteligencia artificial en boca de todos y la creciente necesidad de crear modelos económicos más colaborativos y sostenibles, los espacios de datos se erigen como una herramienta estratégica para la competitividad empresarial y la autonomía tecnológica europea. 
La compartición de datos se ha popularizado en los últimos años como un medio para generar ingresos adicionales y crear sinergias con otras entidades. Los espacios de datos son uno de los mecanismos más relevantes para potenciar y facilitar este intercambio. El gran problema es la pérdida de control por parte del proveedor sobre sus propios datos. Si bien los espacios de datos brindan la oportunidad de garantizar el cumplimiento de las condiciones de control de acceso y uso impuestas por el proveedor, el grado de madurez de las tecnologías asociadas es muy temprano. 
En este contexto, ITI, Centro Tecnológico especializado en TIC, está trabajando en el proyecto CONFIA, financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE+i). El proyecto nace con el objetivo principal de mejorar la confiabilidad en las transacciones entre proveedores y consumidores de datos. 
En concreto, el trabajo se centra en la aplicación de tecnologías de mejora de la privacidad (PETs) y la gestión de identidad autosoberana (SSI) al contexto de los espacios de datos. “La aplicación de PETs permitiría al consumidor de datos realizar comprobaciones sobre los que desea adquirir sin que se revele información de estos que deba ser secreta. Por su parte, la aplicación de técnicas basadas en SSI permitirían tanto al consumidor como al proveedor de datos seleccionar más específicamente la información sobre su identidad que se comparte con otros y, de ese modo, revelar sólo los datos estrictamente necesarios”, ha señalado Sonia Santiago, investigadora principal del proyecto en ITI. 
Para conseguir el objetivo del proyecto, ITI está trabajando codo con codo con cuatro empresas ligadas al sector de los espacios de datos: ARSYS, INCLIVA, InferIA e INTK. “La actividad particular de cada una de estas empresas nos está proporcionando una información muy valiosa acerca de las necesidades y retos a resolver en diferentes aspectos de la compartición de datos”, ha explicado Santiago en relación con la colaboración con las empresas participantes. 

Hasta la fecha, CONFIA ha completado una primera fase clave analizando las soluciones existentes para reforzar la privacidad y el control en el intercambio de datos y ha seleccionado las más adecuadas para el proyecto. Además, junto a las empresas, se han definido los requisitos que deben cumplir las herramientas a desarrollar y se ha concretado cómo integrarlas en plataformas reales de espacios de datos, ajustando el enfoque hacia el componente específico de gestión de identidad. Como resultado de todo ello, se dispone de un diseño de las soluciones y se han realizado pruebas preliminares para validar su viabilidad y facilitar su futura integración.
El proyecto encara ahora su recta final y la fase más importante, en la que se pretende alcanzar el desarrollo completo de las herramientas diseñadas, transformando las pruebas realizadas hasta ahora en soluciones plenamente operativas. Recientemente, ha comenzado el trabajo de implementación, en el que se está priorizando una integración sencilla en plataformas reales de intercambio de datos. Durante esta fase se llevarán a cabo reuniones con las empresas colaboradoras para validar que los desarrollos cubren los requisitos definidos y proporcionan la funcionalidad esperada.
Además, se trabajará junto a las empresas colaboradoras para validar que las soluciones elaboradas en CONFIA, cuyo número de expediente es IMDEEA/2025/110, responden a necesidades concretas y refuercen, en la práctica, la privacidad, la identidad verificable y la confianza en la compartición de información.
Desde hace más de una década, ITI trabaja para convertir la economía del dato en una realidad para empresas e instituciones, impulsando proyectos, capacidades y modelos de colaboración que hoy permiten avanzar hacia espacios de datos seguros, interoperables y con impacto real. Su trayectoria combina investigación aplicada, participación activa en los principales ecosistemas europeos del dato y una sólida capacidad para trasladar esa visión al terreno operativo. En esta posición destaca también el liderazgo de Daniel Sáez, director de Inteligencia Estratégica de ITI, como presidente de Gaia-X España y miembro del Board of Directors de Gaia-X a nivel europeo, reforzando el papel de ITI como referente en soberanía del dato, confianza digital e innovación colaborativa. Iniciativas como WISEPHERE, un ecosistema de soluciones que integra tecnología, servicios y acompañamiento, se enmarcan en ese recorrido: una apuesta por transformar la complejidad del dato en oportunidades reales de competitividad.
Tecnologías inmersivas en el ecosistema del videojuego de Valencia
Por último, ITI y Valencia Game City han firmado un convenio de colaboración para explorar nuevas oportunidades de innovación en el ámbito del videojuego y las tecnologías inmersivas, así como para impulsar acciones conjuntas de difusión, experimentación tecnológica y generación de talento.
Valencia Game City es una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de València a través de València Innovation Capital, su estrategia de innovación, con el objetivo de consolidar a la ciudad como un hub de referencia para la industria del videojuego, el talento digital y las industrias creativas.
El acuerdo, firmado el pasado 13 de febrero de 2026, establece un marco de colaboración entre ambas entidades para desarrollar diferentes iniciativas orientadas a acercar la tecnología al ecosistema creativo y empresarial vinculado al sector del videojuego.
Entre las primeras líneas de trabajo previstas se encuentra la validación de la plataforma ITI MIND, una solución tecnológica desarrollada por ITI basada en Realidad Mixta y diseñada para mejorar aspectos relacionados con el bienestar emocional y físico de las personas a través de experiencias inmersivas. La plataforma ofrece actividades para la mejora de la regulación emocional, la gestión del estrés, y la rehabilitación física o cognitiva. Además, ITI MIND permite abordar uno de los problemas más habituales en el ámbito de la salud, que es la falta de adherencia al tratamiento y el abandono de los ejercicios pautados por los profesionales. A través de actividades gamificadas y juegos serios basados en Realidad Mixta que se han desarrollado en colaboración con profesionales de la salud, se busca incrementar la motivación de los usuarios para lograr un mayor compromiso en su proceso de mejora del bienestar. Los videojuegos han mostrado evidencias prometedoras actuando como canal para actividades con un fin no lúdico como pueden ser las terapéuticas. Su feedback inmediato, alta interactividad, libertad de elección y sensación de progreso conforman una combinación con gran potencial para mejorar la motivación intrínseca y el compromiso a largo plazo.
En este sentido, Valencia Game City se plantea como un entorno idóneo para testar esta tecnología con usuarios reales y en diferentes ámbitos de aplicación. El espacio permitirá recoger feedback directo de los visitantes sobre aspectos como la experiencia de usuario o la usabilidad de la plataforma, contribuyendo así a seguir evolucionando el desarrollo tecnológico.
Durante los próximos meses, se organizarán sesiones específicas de demostración dirigidas a asociaciones de salud mental, colectivos de la tercera edad y profesionales de la salud, entre otros, para que puedan experimentar de primera mano los beneficios de la plataforma en este entorno de innovación.

Además de esta línea de experimentación, el acuerdo contempla también acciones conjuntas de difusión y posicionamiento, así como la participación coordinada en eventos y ferias de interés común vinculados al ámbito tecnológico, creativo y digital.
“El sector del videojuego es mucho más que ocio, es un motor de innovación social y tecnológica. Para ITI, este acuerdo supone una oportunidad estratégica para sacar nuestra tecnología del laboratorio y validarla en un entorno tan dinámico y real como el que ofrece Valencia Game City. Prototipos como ITI MIND necesitan ese feedback directo del usuario para cerrar el círculo de la innovación y asegurar que tienen un impacto relevante”, señala María Antolín, directora del Área de Promoción de Proyectos Estratégicos en ITI.
La concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones del Ayuntamiento de València, Paula Llobet, ha destacado que este tipo de colaboraciones “refuerzan la apuesta de la ciudad por convertir València en un entorno de experimentación real para la innovación tecnológica”. En este sentido, ha señalado que “Valencia Game City, dentro de la estrategia València Innovation Capital, nace precisamente para conectar talento, empresas y tecnología, y acuerdos como el firmado con ITI nos permiten explorar nuevas aplicaciones del videojuego en ámbitos como la salud, el bienestar o la educación”. 
La colaboración también abre la puerta a nuevas oportunidades de conexión entre el ecosistema tecnológico y el talento emergente, favoreciendo posibles iniciativas orientadas a acercar la innovación a estudiantes, desarrolladores y profesionales del sector.
Con este acuerdo, ITI continúa reforzando su compromiso con la transferencia de tecnología y la colaboración con nuevos ecosistemas innovadores, explorando el potencial del videojuego y de las tecnologías inmersivas como espacios de experimentación, desarrollo y generación de nuevas soluciones tecnológicas con impacto en la sociedad.
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