Fuente:
Energías Renovables
Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han desarrollado un procedimiento sencillo, sostenible y potencialmente escalable para fabricar materiales capaces de transformar calor residual en electricidad a temperatura ambiente, una tecnología que podría aplicarse en procesos industriales, dispositivos electrónicos y sensores autónomos.