Los combustibles renovables ganan peso como palanca a corto plazo para descarbonizar el transporte

Fuente: El Periódico de la Energía
Lugar: Foro de Movilidad Sostenible
Los combustibles renovables se consolidan como una de las principales herramientas para acelerar la descarbonización del transporte a corto y medio plazo, especialmente en aquellos segmentos donde la electrificación todavía presenta importantes limitaciones técnicas y económicas. Durante la 3ª mesa, titulada "Biocombustibles y combustibles renovables: el papel clave en la descarbonización del transporte" del I Foro de Movilidad Sostenible organizado por este medio, representantes de la industria, la logística y las organizaciones ambientales coincidieron en señalar que la transición hacia una movilidad sostenible requerirá una combinación de tecnologías y que los biocombustibles y combustibles sintéticos tendrán un papel relevante, aunque con diferentes aplicaciones según el modo de transporte.
Elena Mateos, directora general de la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE), defendió que los combustibles renovables permiten reducir emisiones de forma inmediata sin necesidad de sustituir el parque móvil actual ni desarrollar nuevas infraestructuras. “La única forma de alcanzar los objetivos climáticos es actuar sobre los vehículos que ya están en circulación”, sostuvo.
Mateos recordó que el 97% del parque de vehículos ligeros y pesados en España sigue utilizando combustibles líquidos y que más de la mitad de las nuevas matriculaciones continúan equipando motores de combustión. A ello se suma que el 95% del transporte por carretera en Europa depende todavía de este tipo de energía.
amplia red de refinerías, la capacidad logística y las inversiones realizadas por la industria energética durante los últimos años sitúan al país en una posición favorable para liderar esta transformación.
Mateos destacó que el sector ha realizado inversiones significativas para adaptar sus instalaciones a la producción de combustibles bajos en carbono, mientras que Cebrián subrayó el potencial de los residuos como materia prima para impulsar una industria nacional que contribuya a reducir la dependencia energética exterior.
Sin embargo, Rodríguez advirtió de que el principal reto radica en la disponibilidad de materias primas. Aunque la producción nacional ha aumentado, España sigue dependiendo de suministros procedentes de terceros países, especialmente de Asia. A su juicio, esta dependencia puede reproducir algunas de las vulnerabilidades geopolíticas asociadas a los combustibles fósiles.
Se prevé que la demanda mundial de biocombustibles aumente casi un 70 % hasta 2030 a medida que suban los precios de los alimentosCebrián reclamó, además, una mayor neutralidad tecnológica en las políticas de reducción de emisiones y una revisión de la normativa para facilitar el aprovechamiento de residuos como materia prima.
Mateos insistió en la necesidad de dotar de estabilidad regulatoria al sector para ofrecer certidumbre tanto a los productores como a los consumidores. En este sentido, destacó la importancia de la transposición de la Directiva europea de Energías Renovables y de establecer objetivos claros que permitan avanzar en la descarbonización sin generar incertidumbre sobre el futuro de las distintas tecnologías.
Lejos de plantear una competencia entre soluciones, los participantes coincidieron en que la descarbonización del transporte exigirá una combinación de herramientas adaptadas a cada necesidad. “Esto no va de competir entre tecnologías, sino de sumar”, concluyó la directora general de AICE.