El sector gasista reivindica el papel estratégico de sus infraestructuras ante el actual contexto geopolítico

Fuente: El Periódico de la Energía
Lugar: Petróleo & Gas
El sector gasista ha subrayado la importancia estratégica de sus infraestructuras energéticas en el actual contexto geopolítico marcado por tensiones internacionales, como el conflicto en Oriente Próximo. El presidente de Sedigás, Joan Batalla, destacó que estas instalaciones resultan clave para garantizar la seguridad de suministro, la estabilidad del sistema energético y el avance hacia la descarbonización mediante el desarrollo de gases renovables.
Durante una jornada organizada por Enerclub, Batalla defendió que las infraestructuras gasistas aportan flexibilidad al sistema energético y contribuyen a reforzar la competitividad de la economía. En su intervención recordó que ya en 2022, con la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania tras la invasión rusa, quedó patente la relevancia de contar con redes energéticas resilientes capaces de asegurar el suministro y sostener la actividad del tejido productivo y el consumo doméstico.
Perspectiva de largo plazo
En este sentido, el presidente de la patronal gasista insistió en la necesidad de adoptar una perspectiva de largo plazo en la planificación energética, evitando respuestas centradas únicamente en coyunturas concretas. Según señaló, el sector dispone de infraestructuras diseñadas con esa visión estratégica, preparadas para operar con elevados niveles de exigencia técnica y operativa y capaces de adaptarse a escenarios cambiantes.
Relacionado:Gonzalo (Enagás) pide una retribución "adecuada" para el transporte de gas en EspañaNo obstante, Batalla advirtió de que para garantizar el futuro de estas infraestructuras es imprescindible establecer un marco retributivo adecuado que permita seguir avanzando en el proceso de transición energética. A su juicio, se trata de activos que deben preservarse y modernizarse para reforzar la autonomía estratégica del sistema energético.
De cara al próximo periodo regulatorio gasista, correspondiente a los años 2027-2032, y sobre el que trabaja actualmente la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el sector considera necesario que las nuevas circulares incorporen herramientas que permitan a las infraestructuras adaptarse al contexto energético actual y reforzar su resiliencia.
Nuevo margo regulatorio
En la misma jornada, el socio de Energía de PwC España, Óscar Barrero, coincidió en la necesidad de que el nuevo marco regulatorio garantice una retribución razonable para las actividades reguladas del sector. Según explicó, ello permitiría a las compañías ajustar sus parámetros al entorno actual y disponer de señales económicas adecuadas para mantener y operar las infraestructuras con garantías.
Barrero subrayó además que la retribución debería reflejar los costes reales de la actividad, incluyendo factores como la inflación o la aparición de nuevos costes operativos, al tiempo que incentive a los operadores a mantener la seguridad de suministro en un contexto en el que la red energética exige cada vez mayor flexibilidad.
Relacionado:El gas en la transición energética: más importante de lo que pareceEl experto recordó que durante el segundo periodo regulatorio, comprendido entre 2021 y 2026, la retribución de las actividades reguladas del sector gasista se redujo en unos 2.129 millones de euros, lo que supone un descenso del 13,5 % respecto al periodo anterior.
Asimismo, señaló que España presenta una situación singular en materia de peajes en comparación con otros países europeos. Mientras que en la Unión Europea estas tarifas han aumentado en los últimos años, en España han experimentado una caída significativa desde 2022, con descensos del 70 % en términos nominales en los peajes industriales y del 42 % en los domésticos, situándose así muy por debajo de la media europea.