Fuente:
El País
Lugar:
Medicina
El anatomista Takeshi Yoro tiene 88 años y pasó 30 de ellos haciendo autopsias en la Universidad de Tokio. Cuando dejó la docencia, en 1995, se dedicó a investigar el cerebro humano y su relación con el cuerpo. Y a coleccionar insectos. En 2003 publicó El muro de la ignorancia (Baka no Kabe), que ahora edita en España Taurus, donde sostenía que la intransigencia humana no es un defecto moral, sino una condición neurológica: el cerebro, ante cualquier información que contradiga sus certezas, no la procesa —actúa como si no existiera—. Tenemos mucha información, explica en el libro, pero no nos entendemos entre nosotros por la existencia de un “muro invisible” hecho de prejuicios, sesgos, autosuficiencia y falta de escucha. Vendió cuatro millones de ejemplares en sus primeros dos años, convirtiéndolo en una celebridad que explicaba operaciones matemáticas en programas de variedades y en auditorios repletos de familias. Sus críticos señalan que Yoro no siempre escapa a su propio diagnóstico: fumador declarado de más de 20 cigarrillos diarios, negó durante décadas cualquier relación científica entre el tabaco y el cáncer de pulmón; en 2024 publicó un ensayo donde contó que padecía exactamente ese cáncer. En la Exposición Universal de Osaka fue presentado el Profesor Yoro IA, un doble digital alimentado con sus más de 200 libros. Seguir leyendo