El I2SysBio (CSIC-UV) participa en un proyecto europeo para mejorar el trigo frente a la sequía y la falta de nutrientes

Fuente: Delegación CSIC Valencia
Lugar: Actualidad
El Instituto de Biología Integrativa de Sistemas participa en uno de los proyectos financiados por el Consejo Europeo de Innovación para desarrollar tecnologías innovadoras y de alto riesgo
El Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2SysBio), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat de València (UV), participa en uno de los proyectos Pathfinder Challenges financiados por el Consejo Europeo de Innovación (EIC). En concreto, el proyecto donde participa el grupo de investigación liderado por la investigadora del CSIC Ana Conesa aprovechará un sistema natural de comunicación de las plantas basado en vesículas extracelulares para crear nuevas herramientas que mejoren el trigo frente a la sequía y la falta de nutrientes.
Las EIC Pathfinder Challenges son convocatorias de financiación enfocadas en desarrollar tecnologías radicalmente innovadoras y de alto riesgo en áreas temáticas específicas marcadas como retos por la Comisión Europea. Buscan transformar investigaciones de laboratorio en futuros líderes de mercado, financiando proyectos de equipos multidisciplinares que aborden retos globales.
Un sistema natural para un trigo a prueba de sequías
El proyecto liderado por Ana Conesa en el I2SysBio aprovechará un sistema natural de comunicación de las plantas basado en vesículas extracelulares, unas diminutas partículas que las raíces liberan al suelo para interactuar con los microorganismos que las rodean. “Analizando las moléculas que contienen estas vesículas y cómo influyen en el microbioma del suelo, desarrollaremos nuevas herramientas para mejorar el trigo frente a la sequía y la falta de nutrientes, combinando biología vegetal, microbiología, inteligencia artificial, mejora genética avanzada y el diseño de biofertilizantes inteligentes de base biológica”, explica Conesa.
Según la investigadora del CSIC, esta iniciativa es importante porque aborda algunos de los grandes retos actuales de la agricultura: la pérdida de productividad por el cambio climático, la degradación de los suelos y la dependencia de fertilizantes químicos contaminantes. “Proponemos un cambio de enfoque, pasando de prácticas intensivas en insumos a una agricultura que aprovecha los propios mecanismos naturales de las plantas, lo que permitiría producir alimentos de manera más sostenible, resiliente y respetuosa con el medio ambiente, en línea con las estrategias europeas de transición ecológica y seguridad alimentaria”, señala.
Ana Conesa lidera el grupo de investigación Genómica de la expresión genética en el I2SysBio, donde trabajan para comprender los aspectos funcionales de la expresión génica mediante la combinación de técnicas moleculares de alto rendimiento (transcriptómica, epigenómica, proteómica, metabolómica, metagenómica y datos de célula única). Además, desarrollan métodos estadísticos y herramientas de software para analizar estos datos. Su interés se centra en la aplicación de tecnologías de secuenciación de lecturas largas para el análisis del transcriptoma y en la integración de datos para modelar la regulación del cromatina-metaboloma (describe cómo lo que come y procesa una célula puede influir en qué genes se activan o se apagan y viceversa).
La profesora de investigación del CSIC, Ana Conesa.
EIC, un instrumento de transformación social
La creación del EIC fue una de las grandes novedades del actual Programa Marco de I+I de la Unión Europea para el periodo 2021-2027, Horizonte Europa. El impacto acumulado del EIC en 2021-2025 evidencia su capacidad para movilizar inversión privada y acelerar el crecimiento de empresas deep tech, con más de dos mil seiscientos millones de euros en coinversión, decenas de escalados empresariales y miles de oportunidades de emparejamiento con corporaciones, compradores públicos e inversores.
Además del proyecto de Ana Conesa en el I2SysBio, el CSIC ha obtenido otro de los proyectos financiados en esta convocatoria. En el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (IETCC-CSIC), el investigador José Luis García desarrollará una plataforma integrada para automatizar la construcción de viviendas sostenibles mediante microfactorías robóticas in situ. El CSIC ha participado en las convocatorias EIC desde su constitución y, recientemente, ha creado el Programa Pro-EIC para dar un impulso a la participación en estos programas de innovación enfocada a la transformación social. Además, las acciones EIC del CSIC también potencian el impacto socioeconómico y la contribución del organismo a los retos estratégicos del país.

















El proyecto del I2SysBio trata de mejorar el trigo, del que se consumen 800 millones de toneladas al año./ Pixabay





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