Fuente:
CIAL. Instituto de Investigación de Ciencias de la Alimentación
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El investigador Victor Manuel Amador Luna, en el CIAL
El investigador del CIAL Victor Manuel Amador ha sido distinguido con el Premio de Investigación para Alumnos de Doctorado de la Real Sociedad Española de Química (RSEQ) y la compañía médica Lilly. El galardón reconoce el trabajo del científico en el desarrollo de ingredientes neuroprotectores a partir de recursos naturales y subproductos agroalimentarios.
La investigación de Amador ha optimizado la obtención de extractos vegetales y de microalgas, al tiempo que ha desarrollado un protocolo de microencapsulación escalable para que traspasen la barrera hematoencefálica. Una vez conseguido que los compuestos atraviesen este fino filtro que separa el cerebro del sistema circulatorio sanguíneo, sus estudios in vitro han demostrado que los extractos obtenidos tienen efectos preventivos frente a las causas de las enfermedades neurodegenerativas. Parte del trabajo del científico se ha centrado en las posibilidades de las hojas de naranjo amargo de Huelva, una biomasa infrautilizada que tiene un gran potencial como fuente de compuestos bioactivos frente a enfermedades como el alzhéimer.
Todos los procesos implicados están alineados con los principios de la química verde, de manera que, por ejemplo, los sistemas de extracción evitan al máximo los efectos que la técnica puede tener en el entorno natural, ya sea modificando el tipo de solvente o reduciendo al máximo los tiempos para reducir el gasto energético. “Buscamos demostrar cómo la combinación de química sostenible, tecnología alimentaria y neurociencia puede transformar estos recursos en ingredientes funcionales con impacto real en la salud”, ha explicado Amador.
El investigador, que ha llevado a cabo el proceso en el grupo Foodomics durante su etapa predoctoral, en la que ha colaborado con varios grupos de investigación del Instituto, espera ahora escribir nuevos capítulos que continúen la historia. “La creación del proceso es un trabajo que he terminado con mi tesis doctoral, pero ahora veo que se abre un campo de estudio inmenso: por una parte, quiero completar la fase de creación de un producto que pueda ser beneficioso para las personas, no quisiera que el conocimiento se quede entre las paredes de un laboratorio; por la otra, me gustaría estudiar no solo qué especie es la mejor para conseguir estos extractos, sino también los efectos que el cambio climático tiene sobre ellas”, dice el ambientólogo.
Los Premios de la RSEQ y Lilly, que este año cumplen su XXIV edición, también han reconocido el trabajo de Sergio Barbeira, de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y de Albert Gallego, de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en la categoría para alumnos predoctorales, y de la investigadora Irene Marco-Ríus, del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) en la categoría de Early Career Researcher.