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Oleo
Actualmente existen 150 paneles registrados en 27 países, aunque su evolución pasa por combinar la evaluación sensorial con tecnologías como la inteligencia artificial, la nariz electrónica y los biomarcadores.Los expertos incidieron además en la necesidad de mejorar la educación del consumidor para que atributos como el amargor y el picante sean identificados como indicadores de calidad y riqueza en compuestos fenólicos.La evidencia científica impulsa el posicionamiento internacionalLa investigación científica continúa consolidándose como uno de los principales argumentos de diferenciación del aceite de oliva en los mercados internacionales.Los grandes ensayos clínicos PREDIMED y CORDIOPREV confirman que incrementar en 25 gramos diarios el consumo de aceite de oliva se asocia con una reducción del 16 % del riesgo cardiovascular, del 22 % del riesgo de diabetes y del 11 % de la mortalidad por cualquier causa.Paralelamente, la investigación avanza sobre el potencial de compuestos fenólicos como el hidroxitirosol, la oleuropeína y el oleocantal en ámbitos como la salud cerebral, el envejecimiento saludable y el desarrollo de nuevos ingredientes nutracéuticos obtenidos a partir de subproductos del olivar.La sostenibilidad deja de ser un valor añadidoLa sostenibilidad ocupó también un lugar destacado en las conclusiones del congreso, donde se insistió en que las exigencias regulatorias y de mercado convierten la verificación ambiental en un requisito competitivo.Los 11 millones de hectáreas de olivar representan un importante sumidero de carbono y el COI trabaja en un sistema de certificación de créditos de carbono respaldado por tecnología blockchain.