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Mercacei Noticias
Italia ha decidido sentar a la Generación Z en la mesa del aceite de oliva virgen extra. Y no para regañarla por echar kétchup a la pasta o por desconocer la diferencia entre un arbequino y un frantoio, sino para escucharla. Que ya es una excentricidad maravillosa en un sector acostumbrado a hablar mucho de sí mismo y bastante poco de quienes, teóricamente, deberían garantizarle el futuro. Leer