Fuente:
FEDIT
Lugar:
Centros tecnologicos
El Centro Tecnológico ITENE -mediante el proyecto IMPULSO- crea ingredientes innovadores para cosmética y detergencia a partir de residuos de aguacate, tomate o uva.
Del mismo modo, el Centro Tecnológico valenciano ha validado tecnologías capaces de recuperar más del 90 % de materiales en residuos textiles complejos, en el marco del proyecto FIBREC.
Asimismo, el proyecto RECYSCALE logra el 90% de eliminación de contaminantes en films de LDPE posconsumo y el 95% de recuperación de fibra descontaminada en papeles laminados.
También, ITENE desarrolla un sistema de detección rápida de Salmonella y Listeria en alimentos mediante biosensores avanzados; y bajo el proyecto PYROCYCLE crea una nueva generación de bioproductos como biocidas, biochar y ceras para la industria transformando plásticos y biomasa.
Ingredientes innovadores para cosmética y detergencia
El Centro Tecnológico ITENE ha finalizado el proyecto IMPULSO, una iniciativa centrada en el desarrollo de soluciones tecnológicas para la obtención, estabilización y formulación de compuestos bioactivos a partir de subproductos agroalimentarios, como restos de aguacate, tomate o uva.
El proyecto, que se ejecutó desde marzo 2025 hasta junio de 2026, ha sido financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (IVACE+i) de la Generalitat Valencia y por la Unión Europea a través de fondos FEDER y se enmarca en la apuesta del centro tecnológico por la economía circular y el desarrollo de ingredientes sostenibles para sectores industriales de alto valor añadido.
Durante el proyecto, ITENE ha logrado avances significativos en la valorización de subproductos agroalimentarios mediante el desarrollo y optimización de tecnologías de extracción sostenibles capaces de recuperar ingredientes bioactivos preservando sus propiedades funcionales. Estos desarrollos permiten obtener ingredientes naturales con potencial aplicación en sectores como la cosmética y la detergencia, favoreciendo además un uso más eficiente de los recursos y una reducción del desperdicio alimentario.
“Uno de los principales logros de IMPULSO ha sido demostrar que los subproductos agroalimentarios pueden convertirse en ingredientes sostenibles y de alto valor para sectores como la cosmética y la detergencia. Muchas iniciativas se quedan únicamente en la extracción de compuestos, pero en este proyecto hemos trabajado para ir más allá y asegurar que estos ingredientes puedan utilizarse realmente en aplicaciones industriales, garantizando su estabilidad, funcionalidad y adaptación a los requisitos del mercado”, explica Annabel Serpico, responsable del proyecto en ITENE.
En este contexto, ITENE ha trabajado en la optimización de estrategias de estabilización y encapsulación, mediante tecnologías como secado y gelificación, con el objetivo de mejorar la estabilidad de los ingredientes desarrollados y facilitar su incorporación en formulaciones industriales para escalar de forma sencilla al mercado.
Por otro lado, el proyecto ha permitido avanzar en la obtención de extractos antimicrobianos con actividad frente a microorganismos diana, como S. aureus, orientados a su aplicación en productos de detergencia. Asimismo, se han desarrollado extractos con potencial uso como repelentes de insectos para este mismo sector.
Además, IMPULSO ha impulsado la producción de probióticos y postbióticos a partir de hidrolizados obtenidos de estos subproductos, generando composiciones innovadoras con potencial aplicación en productos destinados al cuidado y equilibrio del microbioma cutáneo. Estas formulaciones han mostrado propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y de refuerzo de la función barrera de la piel, demostradas mediante ensayos in vitro.
Los resultados obtenidos refuerzan el potencial de aplicación industrial de los ingredientes desarrollados y consolidan el papel de la biotecnología como herramienta clave para impulsar modelos de producción más circulares, sostenibles y alineados con las exigencias regulatorias europeas.
A través del proyecto IMPULSO, ITENE reafirma su compromiso con la innovación y la sostenibilidad, impulsando soluciones tecnológicas escalables que permiten transformar subproductos agrícolas en ingredientes locales, de calidad y con alto potencial de transferencia industrial para sectores estratégicos como la cosmética y la detergencia.
Tecnologías capaces de recuperar más del 90 % de materiales en residuos textiles
Asimismo, el Centro Tecnológico ITENE ha concluido el proyecto FIBREC que ha logrado importantes avances en el desarrollo de soluciones innovadoras para la valorización de residuos textiles complejos. La iniciativa, financiada por el Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (IVACE+i) de la Generalitat Valenciana y por la Unión Europea a través de fondos FEDER, ha permitido validar procesos integrados orientados a transformar residuos textiles no valorizados actualmente en nuevas materias primas de alto valor añadido para sectores como el envase y la industria química.
El proyecto, desarrollado entre abril de 2025 y junio de 2026, ha abordado uno de los principales retos actuales de la economía circular: la gestión y valorización de residuos textiles posconsumo complejos, especialmente mezclas de poliéster y algodón (polycotton), que actualmente terminan mayoritariamente en vertedero o incineración debido a las dificultades técnicas asociadas a su reciclado.
Para responder a este desafío, ITENE ha trabajado en tres líneas estratégicas: el desarrollo de procesos avanzados de pretratamiento y clasificación, la valorización mediante reciclado mecánico para la obtención de granza de PET reciclado y el desarrollo de nuevas rutas de reciclado químico para fracciones no aptas para procesos convencionales.
En el ámbito del pretratamiento, se han alcanzado eficiencias de eliminación del 94,4 % de materiales férricos, del 72 % de metales no férricos y de hasta el 84 % de impropios no metálicos, como botones, cremalleras y otros polímeros distintos del PET. Además, las tecnologías desarrolladas han permitido obtener flujos textiles más homogéneos y con mayor contenido en poliéster, optimizando así su posterior reciclado.
“El proyecto FIBREC ha demostrado que es posible desarrollar procesos industrializables capaces de recuperar materiales a partir de residuos textiles complejos que actualmente carecen de soluciones viables de reciclado”, destaca Jaime Sanchis, responsable del proyecto en ITENE. “Los avances alcanzados permiten sentar las bases para generar nuevas materias primas secundarias adaptadas a las necesidades reales de sectores estratégicos como el packaging o la industria química”, añade.
En el ámbito del reciclado mecánico, ITENE ha validado distintas estrategias para la obtención de granza de PET reciclado procedente de residuos textiles, identificando formulaciones con capacidades mecánicas similares a los materiales reciclados presentes en el mercado. Asimismo, las formulaciones optimizadas permitirán incorporar entre un 20 y un 30% de rPET textil en aplicaciones de inyección, manteniendo prestaciones comparables a las de envases comerciales.
Por otro lado, los avances en reciclado químico han sido especialmente relevantes en el tratamiento de mezclas polycotton. ITENE ha desarrollado y validado distintos disolventes eutécticos profundos (DES) y procesos de solvólisis capaces de recuperar más del 90 % tanto del PET como del algodón, favoreciendo la valorización simultánea de ambas fracciones y consolidando el potencial de estas tecnologías para el reciclado avanzado de residuos textiles complejos.
Con proyectos como el de FIBREC, ITENE refuerza su compromiso con la economía circular y el desarrollo de tecnologías innovadoras orientadas a impulsar el reciclado avanzado de residuos complejos, favoreciendo una industria más sostenible, eficiente y competitiva.
Eliminación de contaminantes en films de LDPE posconsumo
ITENE Centro Tecnológico ha desarrollado nuevas tecnologías para la descontaminación de films plásticos de polietileno de baja densidad (LDPE) y el reciclado de celulosa procedente de papeles laminados, logrando importantes avances en la valorización de residuos complejos del sector del envase y embalaje. Estos desarrollos se han llevado a cabo en el marco del proyecto RECYSCALE, financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (IVACE+i) de la Generalitat Valenciana y por la Unión Europea a través de fondos FEDER.
El proyecto, desarrollado entre abril de 2025 y junio de 2026, ha tenido como objetivo mejorar la calidad de los materiales reciclados y facilitar su reincorporación en aplicaciones industriales de mayor valor añadido, en un contexto marcado por la creciente exigencia normativa en materia de reciclabilidad y contenido reciclado. “Los resultados obtenidos demuestran que es posible incrementar significativamente el valor de residuos complejos mediante tecnologías avanzadas de descontaminación y reciclado, favoreciendo su reincorporación a la cadena productiva y reduciendo la dependencia de materias primas vírgenes”, señalan Francisco Sánchez, Jefe de Proyectos, y David Pérez, Técnico de Proyectos de Reciclado Mecánico de ITENE.
En la línea de trabajo centrada en residuos posconsumo de LDPE, el proyecto ha permitido avanzar desde la caracterización integral de los materiales hasta la validación de tecnologías avanzadas de descontaminación. Tras optimizar distintas etapas de pretratamiento, incluyendo triturado, aglomerado, separación de metales y lavado, se logró una mejora del 37% en la reducción de contaminantes volátiles respecto a procesos convencionales. Posteriormente, se desarrollaron tecnologías basadas en vacío y temperatura, arrastre por vapor de agua, oxidación mediante ozono y extracción con disolventes.
Los mejores resultados se obtuvieron mediante procesos con disolventes, alcanzando una descontaminación media del 65% de los contaminantes evaluados y superando el 90% de eliminación en los compuestos volátiles analizados. Además, los materiales reciclados obtenidos fueron sometidos a procesos de mejora funcional para incrementar sus prestaciones y facilitar su uso en aplicaciones técnicas más exigentes. “Estos avances abren nuevas posibilidades para que los materiales reciclados puedan destinarse a aplicaciones de mayor valor añadido, como envases para cosmética o productos del hogar”, destacan los investigadores.
Paralelamente, en la línea dedicada al reciclado de papeles laminados, se trabajó en la caracterización de diferentes estructuras multicapa y en la identificación de contaminantes relevantes, incluyendo bisfenol A (BPA), sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) y aceites minerales. Uno de los principales hitos del proyecto ha sido la optimización de procesos de deslaminado mediante tratamientos suaves que han permitido alcanzar eficiencias de separación superiores al 90-95% e incluso cercanas al 100% en determinadas estructuras.
Asimismo, se desarrollaron procesos de descontaminación basados en tecnologías de oxidación controlada y purificación selectiva que permitieron eliminar completamente contaminantes críticos como el BPA y el ácido perfluorooctanoico (PFOA), empleado como compuesto representativo de la familia PFAS. Estos resultados han permitido obtener celulosa reciclada de alta calidad a partir de estructuras complejas y avanzar en su validación para nuevas aplicaciones industriales.
La celulosa recuperada fue transformada posteriormente en hojas de laboratorio para evaluar sus propiedades físico-mecánicas y ópticas, mientras que tanto los materiales celulósicos como los plásticos reciclados fueron sometidos a pruebas de escalado y validación utilizando residuos reales y condiciones representativas de proceso. Estas actividades han permitido confirmar la viabilidad técnica de las soluciones desarrolladas y su potencial transferencia al tejido empresarial.
Los resultados alcanzados en RECYSCALE evidencian que la combinación de tecnologías de pretratamiento, descontaminación y mejora funcional permite transformar residuos complejos del sector del envase y embalaje en materias primas secundarias de mayor calidad y valor añadido.
Con ello, el proyecto desarrollado por ITENE, contribuye a impulsar la economía circular, mejorar la disponibilidad de materiales reciclados y favorecer el cumplimiento de los objetivos europeos en materia de sostenibilidad, reforzando el compromiso de ITENE con el desarrollo de soluciones innovadoras para una industria más competitiva y respetuosa con el medio ambiente.
Detección rápida de Salmonella y Listeria en alimentos
Asimismo, ITENE ha logrado importantes avances en el desarrollo de soluciones analíticas rápidas para el control microbiológico en la industria agroalimentaria gracias al proyecto AGROSENS. La iniciativa, financiada por el Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (IVACE+i) de la Generalitat Valenciana y por la Unión Europea a través de fondos FEDER, ha permitido desarrollar sistemas de biosensado capaces de detectar patógenos alimentarios críticos en tan solo 60 minutos, tras únicamente 4 horas de preincubación.
El proyecto, ejecutado entre junio de 2025 y junio de 2026, ha estado centrado en el desarrollo de herramientas innovadoras para la detección temprana e in situ de bacterias patógenas como Salmonella spp. y Listeria monocytogenes, contribuyendo así a reforzar la seguridad alimentaria y mejorar la capacidad de respuesta de la industria ante posibles contaminaciones microbiológicas.
Durante el desarrollo del proyecto, ITENE ha diseñado y validado tiras de flujo lateral de nueva generación capaces de ofrecer resultados preliminares altamente prometedores en matrices agroalimentarias, alcanzando límites de detección de hasta 100 UFC/g. Estos resultados representan una mejora significativa frente a las metodologías convencionales, reduciendo drásticamente los tiempos de análisis y favoreciendo su aplicación directa en entorno industrial.
Además, el proyecto ha avanzado en la integración de herramientas digitales para mejorar la fiabilidad y trazabilidad de los análisis microbiológicos. En concreto, se ha desarrollado un dispositivo portátil de lectura junto con un software de análisis de imagen basado en señales fluorescentes y colorimétricas, lo que permite aumentar la objetividad en la interpretación de resultados y facilitar la futura implantación industrial del sistema AGROSENS.
Asimismo, ITENE ha desarrollado tiras específicas para la detección de Salmonella Typhimurium y Salmonella Enteritidis, los serotipos con mayor relevancia en seguridad alimentaria, manteniendo niveles de sensibilidad equivalentes a los obtenidos para Salmonella spp.
“El principal reto del proyecto ha sido desarrollar una solución capaz de combinar rapidez, sensibilidad y aplicabilidad industrial en un mismo sistema. Los resultados obtenidos demuestran que es posible avanzar hacia herramientas de control microbiológico más ágiles y fiables, capaces de reducir significativamente los tiempos de detección sin comprometer la calidad analítica”, destaca María José Juárez, responsable del proyecto en ITENE.
Juárez subraya además que “la integración de sistemas digitales de lectura y análisis supone un paso importante hacia la implantación de tecnologías de biosensado avanzadas directamente en planta, facilitando la toma de decisiones rápidas y mejorando la trazabilidad de los resultados”.
Con AGROSENS, ITENE refuerza su apuesta por el desarrollo de tecnologías innovadoras orientadas a mejorar la seguridad, eficiencia y competitividad del sector agroalimentario. El proyecto contribuye a acelerar la detección de contaminaciones microbiológicas, reducir riesgos para la salud pública y facilitar la implantación de herramientas avanzadas de control in situ en la industria alimentaria.
Biocidas, biochar y ceras para la industria transformando plásticos y biomasa
Del mismo modo, ITENE ha concluido el proyecto PYROCYCLE, en el que ha desarrollado y validado tecnologías avanzadas de pirólisis para transformar residuos biológicos y plásticos complejos y contaminados en productos de alto valor añadido como biochar, bio-oil purificado, adsorbentes y ceras industriales. La iniciativa ha sido financiada por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE+i) con fondos FEDER.
Durante el proyecto se han estudiado distintas tipologías de residuos procedentes de gestores como GIRSA y SAV, incluyendo restos de poda, residuos madereros y plásticos complejos contaminados. Entre los materiales analizados destacan las maderas con adhesivos y recubrimientos, así como poliolefinas contaminadas procedentes de procesos de gestión de residuos, contenedores y otros residuos que habitualmente terminan en vertedero o valorización energética.
Uno de los principales hitos alcanzados ha sido el desarrollo de protocolos específicos de pretratamiento para cada corriente de residuos, combinando distintas operaciones unitarias incluyendo (operaciones de secado, trituración, lavado y separación de impropios). Estas estrategias han permitido reducir más de un 80 % los contaminantes presentes en los materiales y garantizar las condiciones necesarias para optimizar los procesos de pirólisis.
En el ámbito de la pirólisis lenta, ITENE ha validado la producción de biochar y bio-oil a partir de residuos lignocelulósicos, incluidas fracciones complejas como las maderas contaminadas con adhesivos y recubrimientos. Los resultados han permitido identificar la influencia de las condiciones operativas sobre el rendimiento y las propiedades de los productos obtenidos, además de generar conocimiento clave para el tratamiento de residuos que tradicionalmente han quedado fuera de los circuitos de valorización. En el proceso de validación ha participado la empresa PROJAR.
“Los resultados obtenidos demuestran que residuos considerados hasta ahora de difícil aprovechamiento pueden transformarse en materias primas secundarias con aplicaciones reales para distintos sectores industriales. Hemos conseguido validar procesos robustos y escalables que abren nuevas oportunidades para la economía circular”, destaca Miriam Lorenzo, jefa del proyecto PYROCYCLE en ITENE.
Por otra parte, la investigación sobre pirólisis rápida de fracciones de base fósil como poliolefinas ha permitido obtener líquidos pirolíticos con potencial para la fabricación de ceras industriales. Estos productos han sido sometidos a procesos de purificación y mejora para adecuar sus propiedades a las exigencias de aplicaciones en sectores como el embalaje, la automoción, el textil o el calzado. La validación de los productos se ha llevado a cabo por parte de HERCHA QUÍMICA.
Además de optimizar los procesos de transformación termoquímica en colaboración con el expertise de la empresa BLUEPLASMA POWER (BPP), PYROCYCLE ha trabajado en la mejora de los productos obtenidos para incrementar su valor añadido. Entre los avances logrados destacan el desarrollo de biochar con mejores propiedades para aplicaciones agrícolas y adsorbentes, bio-oils con potencial biocida y líquidos pirolíticos aptos para su incorporación en formulaciones industriales.
“PYROCYCLE demuestra que las tecnologías termoquímicas pueden desempeñar un papel fundamental en la transición hacia una economía más circular, reduciendo la dependencia de materias primas vírgenes y ofreciendo nuevas alternativas para la valorización de residuos complejos”, concluye la responsable del proyecto. Con esta iniciativa, ITENE refuerza su apuesta por la investigación aplicada y la transferencia de soluciones innovadoras capaces de convertir residuos en recursos de alto valor para la industria.
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