CASO REAL: Qué necesita una empresa para avanzar hacia el mercado con menos riesgo

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13.01.26
El camino que recorre un nuevo desarrollo agroalimentario desde el laboratorio hasta el lineal es, a menudo, más complejo de lo previsto. En un sector donde la seguridad y la estabilidad técnica son críticas, las empresas se enfrentan a un dilema: invertir grandes sumas en producción asumiendo un riesgo total, o buscar un modelo de validación previa que asegure el éxito comercial.

Casos como el de Madeinplant, una iniciativa surgida de la colaboración científica (específicamente del IBMCP, centro mixto de la UPV y el CSIC), demuestran que el avance real no solo depende de una buena idea, sino de contar con los recursos y el acompañamiento técnico necesarios para escalar de forma segura.

 

El valor de las biofactorías y la validación técnica

Madeinplant es un ejemplo claro de cómo la tecnología puede transformar las plantas en "biofactorías" para producir compuestos de alto valor (como proteínas o compuestos complejos para cosmética y alimentación). Sin embargo, para que esta tecnología llegue al mercado b2b o al consumidor final, necesita una estructura de soporte:

  • Infraestructura de ensayo: el uso de invernaderos avanzados y plantas piloto permite pasar de la escala de laboratorio a una capacidad de producción que interese a la industria.
  • Criterio técnico y regulatorio: en desarrollos tan específicos, cumplir con la normativa de seguridad alimentaria y farmacéutica es un proceso administrativo que requiere acompañamiento experto.
  • Optimización de procesos: el uso de herramientas de análisis y control permite asegurar que cada lote producido mantiene la misma calidad y pureza.

Contar con acceso a estos recursos (como los que ofrece FOODLAB a través de las instalaciones de CTAEX) permite que las empresas se centren en la mejora de su producto sin la presión de haber construido una infraestructura propia antes de conocer la respuesta del mercado.

 

Validar antes de invertir: la clave de la rentabilidad

Uno de los errores más comunes en la modernización agroindustrial es el lanzamiento precipitado sin datos de contraste. La validación técnica previa no es un proceso que ralentice; es una inversión en seguridad. El programa FOODLAB pone el foco en la factibilidad y la deseabilidad del proyecto:

  1. Contraste de mercado: ¿Existe una demanda real para estos nuevos ingredientes?
  2. Pruebas de concepto: ¿Es técnicamente viable producir estos compuestos de forma estable en el entorno extremeño?
  3. Análisis de escalabilidad: ¿Podemos transformar esta tecnología en un modelo de negocio rentable para la industria local?

Este enfoque de "validación por fases" reduce drásticamente las tasas de error y permite que, cuando se realice el lanzamiento comercial, se haga sobre una base de resultados técnicos sólidos.

 

CTAEX: Un socio técnico para el desarrollo empresarial

En este modelo de avance, el papel de un centro como CTAEX no es el de un simple proveedor, sino el de un socio técnico comprometido. A través de FOODLAB, se establece una colaboración donde el centro aporta la coordinación técnica y las instalaciones (laboratorios y fincas experimentales), mientras la empresa lidera el reto y aporta su conocimiento del sector.

Este acompañamiento asegura que el resultado final sea una solución tangible y lista para su explotación comercial, minimizando las incertidumbres que suelen frenar a las pymes y startups del ámbito rural.