Para las empresas de nuestra región, estos desafíos no son conceptos teóricos, sino factores que determinan el acceso a los canales de distribución y la aceptación por parte de un consumidor cada vez más informado.
Una radiografía de los retos priorizados
A través del programa FOODLAB, se han identificado y priorizado una serie de frentes de trabajo que reflejan las preocupaciones reales de la industria y las presiones regulatorias actuales. Estos retos se agrupan en tres grandes pilares estratégicos:
1. Sostenibilidad y adaptación al entorno
La producción agrícola se enfrenta al desafío de producir más con menos recursos. Esto implica:
- Reducción de agentes químicos: búsqueda de soluciones que disminuyan la sobreexplotación agrícola mediante el uso de biofertilizantes o bioestimulantes.
- Adaptación al cambio climático: creación de nuevas variedades y cultivos con menor demanda hídrica o mejor adaptación a cambios térmicos bruscos.
- Descarbonización: revisión de procesos industriales para mejorar la eficiencia energética y explorar el uso de biomasas.
2. Salud alimentaria y nuevas demandas del consumidor
El mercado exige productos que no solo alimenten, sino que cuiden la salud de forma específica:
- Alimentación personalizada: desarrollo de alimentos adaptados a dietas especializadas o el control de intolerancias.
- Nuevos ingredientes funcionales: reformulación de productos para incluir moléculas de interés o mejorar su perfil nutricional.
- Seguridad integral (One Health): fomento de la visión que une la salud humana, el bienestar animal y la salud vegetal.
3. Economía circular y modernización tecnológica
La eficiencia operativa es clave para la rentabilidad a largo plazo:
- Valorización de subproductos: transformación de residuos en nuevos ingredientes, materiales o energía con valor añadido.
- Innovación en conservación: optimización de estrategias de envasado para reducir el uso de plásticos sin comprometer la vida útil.
- Industria 4.0: implementación de sensores, inteligencia de datos y robótica para mejorar los procesos productivos.

De tendencias abstractas a exigencias del mercado
Es un error común considerar que aspectos como la circularidad o la reducción de químicos son simples tendencias de marketing. En realidad, se trata de exigencias comerciales y regulatorias. La normativa europea y los requisitos de las grandes cadenas de distribución están estableciendo estándares de sostenibilidad y trazabilidad que las empresas deben cumplir para seguir siendo competitivas.
Por ejemplo, la demanda constatada de propuestas de valor diferenciadas es uno de los criterios principales de evaluación en la convocatoria de FOODLAB, representando un porcentaje significativo de la puntuación total (30% en el criterio de deseabilidad). Esto demuestra que no se busca el desarrollo por el desarrollo, sino soluciones que el mercado esté pidiendo activamente.
El impacto en empresas de todos los tamaños
Estos retos afectan a todo el ecosistema empresarial, aunque de forma distinta:
- Grandes empresas: aunque cuentan con más recursos, se enfrentan a estructuras pesadas que dificultan el cambio rápido de procesos. Para ellas, la colaboración con centros como CTAEX permite externalizar riesgos técnicos y agilizar la obtención de resultados prácticos.
- Microempresas y Startups: su mayor barrera es la falta de infraestructura avanzada (plantas piloto, laboratorios de seguridad alimentaria o fincas experimentales) para validar sus soluciones. El programa FOODLAB equilibra la balanza al ofrecer acceso a estas instalaciones y asumir los gastos derivados de las actividades técnicas.
Conclusión: la oportunidad de liderar mediante la cocreación.
La resolución de estos retos requiere un enfoque de colaboración y cocreación. El programa FOODLAB ofrece el marco ideal para que las empresas extremeñas pasen del problema a la solución técnica, contando con el respaldo de equipos expertos y equipamiento de vanguardia.
Las empresas interesadas en abordar estos desafíos tienen hasta el 20 de enero de 2026 para enviar sus solicitudes y comenzar un proceso de desarrollo técnico orientado a resultados reales de mercado