Fecha de publicación:
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Fuente:
El Periódico de la Energía
Lugar:
Eventos
El sistema energético español se enfrenta a un cambio de escala. La generación renovable ha avanzado con rapidez, pero el despliegue de las redes no lo ha hecho al mismo ritmo, hasta el punto de que la falta de capacidad se ha convertido en uno de los principales cuellos de botella para la electrificación de la economía. Esta fue una de las principales conclusiones de la primera mesa del IV Foro de Transición Energética de El Periódico de la Energía, celebrada este jueves en Madrid bajo el título “El momento de las infraestructuras: España, ante la necesidad de tener un sistema energético más robusto”.
Los representantes de Endesa, Cuerva, Naturgy, Schneider Electric, Enagás e Iberdrola coincidieron en que España no se enfrenta únicamente a un problema de planificación, sino a una falta física de capacidad de red que amenaza con limitar la llegada de nuevos proyectos industriales y grandes consumidores. Al mismo tiempo, reclamaron acelerar los procedimientos administrativos, reforzar las inversiones y adaptar el marco regulatorio para poder anticipar una demanda que está creciendo mucho más deprisa de lo previsto.
El diagnóstico más contundente lo puso sobre la mesa José Manuel Revuelta, director general de Infraestructura y Redes de Endesa, quien señaló que aproximadamente el 90% de los nudos se encuentran saturados. A su juicio, existe un problema estructural de falta de red que se ha visto agravado por una planificación insuficiente y por un modelo que durante años no ha otorgado a las infraestructuras eléctricas el mismo protagonismo que a la nueva generación renovable.
interconexión con Portugal puesta en servicio a finales de junio o principios de julio ha elevado la capacidad de intercambio hasta unos 3.500 MW en sentido importador y 4.200 MW en sentido exportador, mientras que la interconexión del Golfo de Vizcaya con Francia se encuentra aproximadamente al 70% de ejecución y permitirá elevar la capacidad de intercambio entre ambos países desde los 2.800 MW actuales hasta unos 5.000 MW. A más largo plazo, los proyectos transpirenaicos estudiados con Francia permitirían añadir otros 3 GW y acercar la capacidad de intercambio con el país vecino a los 8 GW.
En el ámbito europeo, Red Eléctrica señaló que las necesidades identificadas para 2040 apuntan a más de 100 GW adicionales de capacidad de interconexión y que los análisis realizados estiman que por cada euro invertido en estas infraestructuras la sociedad europea recupera dos euros, además de permitir reducir significativamente los vertidos de renovables.