Fuente:
Delegación CSIC Valencia
Lugar:
Actualidad
Un estudio liderado por el Centro de Investigaciones sobre Desertificación (CSIC-UV-GVA) analiza la restauración ecológica de antiguas minas de yeso en zonas de Almería y Granada
Restaurar un ecosistema dañado no consiste sólo en plantar distintas especies de plantas, sino en reconstruir las relaciones entre ellas. Esta es una de las conclusiones de un estudio liderado por el Centro de Investigaciones sobre Desertificación (CIDE), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universitat de València (UV) y la Generalitat Valenciana, publicado en la prestigiosa revista Journal of Applied Ecology. Los investigadores compararon ecosistemas restaurados en antiguas minas de yeso de Almería y Granada con otros entornos naturales para evaluar si las interacciones entre plantas se restablecen tras 13 años de intervención. Los resultados muestran que la mitad de las relaciones se restableció tras ese periodo, sin mostrar diferencias entre los métodos de restauración empleados.
Tradicionalmente, muchos proyectos de restauración de ecosistemas se centran en la selección de especies vegetales y la mejora de las condiciones físicas del suelo. Sin embargo, ignorar las interacciones entre especies limita el éxito a largo plazo. Procesos como la competencia por recursos o la facilitación determinan qué especies logran establecerse y persistir. “Durante décadas hemos evaluado la restauración fijándonos en qué especies están presentes, pero eso sólo ofrece una parte de la historia”, señala Miguel Verdú, investigador del CSIC en el CIDE que lidera el estudio.
La restauración ecológica busca recuperar ecosistemas degradados o destruidos no sólo mediante la plantación de especies, sino por la reactivación de procesos ecológicos y la reconstrucción de redes funcionales. Este trabajo pone de relieve que la recuperación de los ecosistemas emerge de redes complejas de interacciones entre organismos. El estudio comparó comunidades vegetales restauradas en antiguas minas de yeso de Sorbas (Almería) y Escúzar (Granada) con ecosistemas de referencia cercanos para evaluar si, tras 13 años de restauración, se habían restablecido las interacciones clave entre plantas. Para ello, realizaron muestreos de campo cuantificando la frecuencia y el signo, positivo (facilitación) o negativo (competencia), de las interacciones.
Facilitación, clave para ambientes extremos
En ambientes áridos y altamente degradados, la facilitación entre plantas resulta clave: las denominadas ‘plantas nodriza’ generan microhábitats favorables, aumentando la probabilidad de supervivencia de otras especies. Sin la facilitación, muchas no logran establecerse en condiciones extremas. “De forma interesante, este mismo patrón de facilitación se observó también en las zonas restauradas, donde se establecieron más interacciones positivas que negativas. Estos resultados respaldan la idea de que la facilitación desempeña un papel clave en la restauración ecológica, especialmente en entornos perturbados como los sitios mineros analizados”, destacan los investigadores.
Este estudio muestra que la facilitación actúa independientemente del tipo de restauración realizada, tanto cuando se siembran semillas de múltiples especies como cuando se plantan plántulas de especies nodrizas. Así, observaron que, tras 13 años, aproximadamente la mitad de las interacciones entre plantas observadas en el área natural se recuperaron con el mismo signo en las áreas restauradas, tanto en el método basado en semillas (47%) como en el basado en plántulas (57%). Las interacciones que no se restauraron eran en su mayoría positivas en el área natural, pero pasaron a ser neutras en las zonas restauradas, perdiendo su efecto beneficioso sobre las especies.
“El paso de interacciones positivas a otras neutras puede reflejar que los procesos de facilitación aún no se han desarrollado completamente tras 13 años de restauración”, sostiene el equipo de investigación. Otra hipótesis es que la disminución de interacciones positivas en los hábitats restaurados podría deberse a una reducción del estrés ambiental (por la preparación del suelo y el riego inicial), lo que reduce la necesidad de que las plantas se ayuden entre sí.
Restauraciones más precisas y eficaces
El estudio subraya que reducir el análisis a interacciones por pares simplifica en exceso la realidad ecológica. Su enfoque basado en identificar interacciones entre más de dos especies permite capturar mejor la complejidad que está detrás de la recuperación del ecosistema. “Observamos una diferencia clave al incluir interacciones de orden superior, aquellas en las que interviene una tercera especie”, recuerda Verdú. Asimismo, los investigadores destacan la importancia de incorporar una perspectiva dinámica. Analizar cómo cambian las interacciones en el tiempo y el espacio permite comprender mejor los mecanismos que sustentan la estabilidad y la resiliencia ecológica.
Este conocimiento abre la puerta a estrategias de restauración más precisas, capaces de aprovechar las interacciones positivas entre especies, optimizar combinaciones de plantas y aumentar la eficacia de las intervenciones, especialmente en ecosistemas áridos, auténticos ‘laboratorios naturales’ para estudiar cómo se adaptan al cambio climático. El objetivo final es evitar que los proyectos de restauración deriven en sistemas artificiales y frágiles. “Restaurar un ecosistema no es sólo reintroducir especies, sino reconstruir las relaciones que las sostienen”, concluye Miguel Verdú. “Solo así podremos generar sistemas verdaderamente resilientes frente al cambio global”.
En el estudio participan el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (CSIC); Instituto de Física Corpuscular (CSIC-UV); las universidades de Granada y Almería; y el Swiss Federal Institute for Forest, Snow and Landscape Research.
Johannes Hirn, Verónica Sanz, Juan Lorite, Fabián Martínez-Hernández, Antonio Jesús Mendoza-Fernández, Juan F. Mota, José Antonio Navarro-Cano, Francisco Javier Pérez-García, Jorge Prieto-Rubio, Ricardo Sánchez-Martín, Miguel Verdú. Evaluating the restoration of plant ecological interactions in gypsum mines with species co-occurrences analyses. J Appl Ecol. 2026;63:e70397. DOI: http://dx.doi.org/10.1111/1365-2664.70397
En ecosistemas áridos como el de Sorbas (Almería) de la foto, la facilitación entre plantas es clave. / Alba Navarro.
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