Azerbaiyán refuerza su integración en el COI con una agenda de desarrollo del sector olivarero

Fuente: Oleo
Se puso especial énfasis en los programas de cooperación técnica, formación especializada y desarrollo de capacidades dirigidos a los países miembros.La organización animó a Azerbaiyán a integrarse de forma activa en estas iniciativas y a proponer candidatos para beneficiarse de los distintos programas formativos, con el objetivo de acelerar la transferencia de conocimiento y la profesionalización del sector.Participación del sector privado azerbaiyanoLa agenda de trabajo incluyó también la intervención de representantes del sector agroalimentario de Azerbaiyán, con presentaciones del Sr. Nijat Ibrahimov, de Azersun Holding, y del Sr. Said Namazov, de Grand Agro.Ambos expusieron la situación actual de sus actividades empresariales y compartieron su visión sobre las oportunidades de desarrollo del sector agrícola y agroalimentario en el país, con especial atención a la cadena de valor del olivar.Un sector con margen de expansión y mejora de la competitividadEl COI destacó que los datos recientes del sector olivarero azerbaiyano, basados en el promedio de las campañas 2022/2023 a 2024/2025, reflejan un sistema aún de escala reducida, pero con un potencial de crecimiento significativo.La producción de aceite de oliva se sitúa en torno a las 1.500 toneladas, frente a un consumo aproximado de 2.000 toneladas, lo que genera una dependencia de importaciones cercana a las 500 toneladas.En el caso de la aceituna de mesa, la producción ronda las 4.500 toneladas, mientras que el consumo alcanza aproximadamente las 5.200 toneladas, lo que evidencia igualmente una brecha estructural entre oferta y demanda.Oportunidades de desarrollo y cooperación internacionalDesde la perspectiva del COI, esta diferencia entre producción y consumo representa una oportunidad clara para el desarrollo del sector en Azerbaiyán, especialmente en términos de incremento de la producción nacional, mejora de la productividad y fortalecimiento de la cadena de valor.La organización considera que una mayor implicación del país en sus programas técnicos, formativos y de cooperación internacional puede contribuir de forma decisiva al desarrollo sostenible del sector oleícola y a la mejora de su competitividad en el medio y largo plazo.